Queremos compartirles un poco acerca de las experiencias obtenidas en este año de formación y la manera en que ellas nos han madurado en nuestro ser de mujer; pero sobretodo en nuestro ser de jóvenes con miras a llegar un día no lejano a ser Misioneras de Santa Teresita.
Bueno durante este año hemos logrado entablar una relación un poco mas intima con el amado, con cada una de las compañeras y con las hermanas de la comunidad, en este tiempo de formación nos han enseñado muchas cosas sobre la misión, la manera de relacionarnos las unas con las otras, y la manera de llegar a las personas pero principalmente la manera de enamorar a quien más nos enamora, a nuestro amado Jesús, sabiendo que sin El nada somos y nada podemos hacer. Bueno esta ha sido una pequeña parte de nuestra experiencia en este segundo año de formación como prenovicias; ¡ha y otra cosa también hemos aprendido que solo en el silencio habla Dios al corazón!
Nuestro lema durante este año ha ido:
“Mi única paz, mi sola dicha eres Tú mi Señor”
(Santa Teresita)


Vale la pena entregar la vida por el Reino. ¡Animo!
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